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 ISSN 1688-2075

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015. Formas de la Conducta del Cerdo Domestico (Sus Domesticus).

Hernández, A.;  Alvarez, A.; Avila, M.; Cama, M..

Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia

Universidad Agraria de la Habana

La conducta o comportamiento es la manifestación externa de la satisfacción de una necesidad corporal o de una necesidad de la vida de relación del animal con su entorno ambiental y con los seres vivos que están presentes en él. La conducta de un individuo es parte de su fenotipo, es decir del conjunto de todas sus características morfológicas y fisiológicas, visibles o no, que son controladas por la relación genotipo– ambiente.

El bienestar de un animal es el estado que asegura el acople fisiológico de éste con su medio,  manifestándose con la plena actividad conductual de la especie en función de la ética de manejo de los mismos. Todo sistema de crianza y explotación de animales tiene que evitar la coacción de estos, ya que la incomodidad impide la manifestación fisiológica conductual de la especie y de estar presente se producirán trastornos que comprometen la productividad del sistema.

El conocimiento de la conducta de los cerdos se constituye en una herramienta imprescindible para obtener de los mismos buenos rendimientos, lo cual se enfatiza en el caso de Cuba dada la diversidad de sistemas y condiciones de crianza que acompañan la expansión que está teniendo la especie. El objetivo del presente trabajo es contribuir al conocimiento de la conducta de los cerdos y a que los interesados en la temática se apoderen del mismo.

PATRÓN DE CONDUCTA. El patrón de actividades de los cerdos adultos es predominantemente diurno, no obstante durante la época calurosa o en ambiente tropical suelen ser activos durante la noche. En condiciones de campo abierto dedican la mayor parte del período diurno a pastar, hozar y caminar

En cambio, si se les mantiene bajo techo y reciben alimentos concentrados, pueden dedicar el 80% del tiempo a dormir y descansar. Los cerdos duermen profundamente, sobre todo después de las comidas, aunque las madres que amamantan a sus crías duermen menos tiempo y son más vigilantes que los de otras categorías.

El patrón conductual de camadas mestizas destetadas a 30 días y criadas en estabulación fue objeto de un estudio en la zona occidental de Cuba. El mismo reflejó que los cerditos duermen durante el 70% del tiempo y son amamantados indistintamente en los períodos diurno y nocturno, mientras que durante la noche incrementan el tiempo dedicado al sueño a expensas del resto de las actividades (Tabla 1). Adicionalmente se encontró que en el transcurso de la lactancia el patrón de conducta sufrió pocas modificaciones, las que se debieron al aumento del tiempo dedicado al consumo de suplemento y la reducción de la toma de leche, actividades que comenzaron a ser notables en la tercera y cuarta semanas de vida, respectivamente.

Tabla 1.- Tiempo promedio por actividades de la camada y entre amamantamientos, según períodos. 

            Períodos                                         Diurno       Nocturno

Actividades (minutos / hora)

 Sueño + descanso                                        39,1            44,7

 Desplazamiento + parados                            10,0             4,2

 Riñas + juegos                                               1,5             0,1

 Consumo de pienso                                        1,1             0,0

 Amamantamiento                                           8,3            11,0

 Tiempo entre amamantamientos (minutos)       53,0           51,7

Los intervalos entre amamantamientos no se modificaron sustancialmente entre los períodos estudiados ni en las diferentes épocas del año. Tampoco  cambiaron mucho en el transcurso de las 3 primeras semanas de vida, cuyo  valor promedio fue de 51 minutos. A partir de esa edad se alargaron significativamente hasta superar los 65 minutos en la sexta semana, cuando la producción de leche decae notablemente.

ORDEN SOCIAL. Los cerdos alojados en grupos, al igual que casi todas las especies de animales domésticos, establecen un orden social que se expresa desde muy temprana edad y se define mediante luchas entre parejas de contendientes que optan por la supremacía; muchas veces este antagonismo se manifiesta mediante una conducta de juego. Las luchas son más enconadas y duraderas entre los que aspiran al total liderazgo del grupo. El orden social se revalida cada vez que cambia la composición del grupo y se ejerce rigurosamente ante cada evento donde se disputa el mejor pezón maternal, el confort, el agua, los alimentos, etc.

CONDUCTA ALIMENTARIA. Una peculiaridad del cerdo es su hábito de hozar. El hocico es su principal órgano táctil, asociado con el olfato, que es también el más importante de sus sentidos

Los cerdos son omnívoros y hozan el suelo en busca de raíces, gusanos y larvas de insectos que ingieren junto a una enorme gama de otros alimentos, incluidos los forrajes

Sus patrones de consumo están influidos por el sistema de crianza a que estén sometidos. En condiciones de pastoreo dedican 6-7 horas diarias a la búsqueda y consumo de alimentos, principalmente al amanecer y al anochecer. En cambio si se les ofrece manualmente un alimento concentrado el consumo puede ocupar solo unos 10-20 minutos diariamente y si la alimentación es a voluntad, el tiempo de comida se prolonga. Los cerdos alojados en grupos se estimulan recíprocamente en la ingestión de alimentos, por lo que si se crían juntos el consumo es mayor que cuando están aislados, conducta que tiene importancia durante el engorde.

Algunos componentes y su proporción en la dieta influyen considerablemente en el consumo. La adición de levaduras y harina de pescado incrementa la aceptación del alimento, mientras la harina de carne provoca el efecto contrario. La aceptación del trigo es superior a otros cereales como maíz, avena, cebada y centeno. El contenido de fibra en la dieta es muy importante, así el descascarado de los cereales incrementa su palatabilidad y la inclusión de grandes cantidades de harina de forraje la deprime. A medida que aumenta el contenido de agua en  el alimento es más rápido su tránsito  por el esófago, por lo que los alimentos líquidos se degluten muy rápidamente y el bolo deglutido franquea el cardias sin previa detención en el esófago terminal para alcanzar la cavidad gástrica.

En el caso de las crías el consumo de pienso también está sujeto a muchas fluctuaciones, debidas a factores tales como composición y forma de presentación del suplemento. Los cerditos prefieren piensos que contengan grasa y azúcar, y si estos son peletizados en lugar de harina, el consumo puede triplicarse. La oferta de concentrados finamente molidos y secos puede ser una causa de trastornos respiratorios en los animales. El estudio de la conducta de las crías referido antes indicó que éstas consumen el pienso casi exclusivamente durante el periodo diurno (Tabla 1) y que durante la segunda semana de vida el consumo es muy reducido, por lo que en las condiciones estudiadas se puede iniciar la oferta en la tercera semana, sin que merme el peso de las crías al destete.

CONSUMO  DE AGUA. Entre los factores que determinan el consumo de agua se encuentran: peso vivo, estado fisiológico y de salud, clima y tipo de alimento ofrecido. La frecuencia de bebida es diferente si los cerdos se alimentan a voluntad o restringidamente. En el primer caso alternan la ingestión de alimento y de agua hasta quedar satisfechos, en el segundo caso comen hasta agotar el alimento y beben el agua posteriormente. Ante una escasez de agua los cerdos reducen sensiblemente el consumo de alimentos secos y por ende se retrasa su crecimiento.

DISIPACIÓN DEL CALOR. Los cerdos no poseen glándulas sudoríparas, por tanto no pueden sudar y cuando existe demasiado calor no salivan ni jadean con la intensidad que lo hacen otras especies, de modo que se les dificulta la disipación del calor. Durante las horas más calurosas del día los cerdos en libertad prefieren permanecer en el campo y disfrutar de lugares frescos y sombríos, así como de arroyuelos y charcos donde permanecen echados, ya que así es menor la producción de calor y mayor el área de contacto respecto a la posición de pie, todo lo cual favorece el control de la temperatura corporal. Con idéntico propósito los cerdos adultos reducen el consumo de alimentos cuando la temperatura ambiental asciende de 4 a 38 OC

COMUNICACIÓN Y ALARMA. Los cerdos son muy curiosos y al llegar a un nuevo sitio de inmediato lo exploran detalladamente. Ante una situación de peligro emiten característicos sonidos de alarma que son recepcionados rápidamente por los integrantes del grupo, pues se sabe que ellos en circunstancias diversas pueden comunicarse mediante la emisión de más de 20 sonidos diferentes y que poseen el sentido del oído más agudo que la  vista.

COMPORTAMIENTO EXCRETOR E HIGIENICO. Los cerdos se consideran animales limpios. En condiciones normales de tenencia expresan determinados hábitos higiénicos, como la definición de un área para miccionar y defecar distante del lugar donde comen y descansan. Cuando disponen de libre acceso al campo, no defecan ni orinan en el interior del lugar donde se alojan. El cerdo se impregna de agua o de lodo más que con fines de limpieza, con el propósito de refrescar la piel cuando siente calor. Es común que los cerdos se rasquen la espalda contra la pared, columnas, postes, etc. y  los laterales del cuerpo con las extremidades posteriores. Si la acción de rascado es intensa y frecuente se debe descartar cualquier problema de salud en la piel.

CONDUCTA ABERRANTE. El comportamiento anormal de los cerdos puede deberse a causas tales como trastornos endocrinos, carencias nutricionales y estados estresantes. Una de estas conductas es el canibalismo que practican algunas madres, el que se asocia a predisposición genética relacionada con déficit nutricional o hiperexcitabilidad provocada por el traslado tardío de la cerda gestante al cubículo de parto, un ambiente que le resulta extraño y no siempre confortable. En cerdos alojados en grupo el hacinamiento puede provocar lesiones físicas y trastornos de la conducta, como sucede cuando se muerden la cola.

La ingestión de productos ajenos a la dieta es otra aberración que puede estar determinada por deficiencias nutricionales, malas condiciones de alojamiento y manejo o  por aberraciones del gusto. En los machos que se les impide copular o se les alarga demasiado la frecuencia de monta, la masturbación constituye una  conducta anómala común en todos los machos mamíferos ante la imposibilidad de copular.

CONDUCTAS ESTEREOTIPADAS Y DE VICIO. El parasitismo y la frustración que ocasionan en los cerdos el disconfort y el aislamiento son las causas que determinan en ellos la conducta de masticación al vacío. Otras manifestaciones asociadas a tales problemas son salivación excesiva, trastornos gástricos, adopción de la postura de perro sentado y, en las reproductoras, retraso en la presentación del celo.

CONDUCTA ANTE EL DOLOR Y LA ENFERMEDAD. La conducta de los cerdos ante el dolor se manifiesta por:

  • Aislamiento, inapetencia y no ingestión de agua cuando el dolor es muy agudo (adipsia).

  • Quejidos, gritos, chillidos y reacción defensiva ante la palpación de la zona dañada.

  • Rechazo de las crías por la madre cuando ésta posee dolor en la ubre e inclusive agresión a sus hijos cuando hacen contacto con el área dolorosa.

  • Prolongada permanencia en decúbito lateral con espasmos intermitentes de la musculatura abdominal.

En caso de enfermedad infecciosa u orgánica, su expresión conductual es parte de la reacción general del organismo ante la agresión o la disfunción orgánica. Entre sus manifestaciones están:

  • Aislamiento, letargia o pérdida parcial de la relación con el medio ambiente.

  • Mirada ausente, somnolencia, anorexia.

  • Actividad locomotora reducida con fatiga muscular que determina inclusive defecación y micción desde la posición de echados.

  • Fiebre en múltiples ocasiones.

OTRAS FORMAS DE LA CONDUCTA: En el cerdo se reconocen otras conductas que no fueron tratadas en el presente trabajo, como la afectiva, la lúdica o de juego y la reproductiva.

CONCLUSIONES

  • La conducta del cerdo, como vertebrado superior, está determinada por las peculiaridades de su organismo y se halla en estrecha relación con la capacidad funcional del sistema neuroendocrino, de los órganos de los sentidos, del sistema locomotor y del sistema digestivo del individuo. La capacidad de cada sistema orgánico y con él las particularidades de la conducta del animal están bien fijadas genéticamente, pero pueden ser modificadas por el ambiente.

  • El patrón conductual de los cerdos de todas las edades es predominantemente diurno, pero el mismo sufre modificaciones en  función de la búsqueda e ingestión de los alimentos indispensables para la subsistencia de la especie.

  • El olfato es el principal sentido del cerdo y el hocico su principal órgano táctil, con el cual hoza el suelo para buscar alimentos. Su conducta alimentaria depende de varios factores, entre los que se destacan el sistema de crianza y de alimentación y la composición del alimento.

  • El conocimiento de la conducta del cerdo resulta de gran valor práctico porque denota el grado de acople entre éste y el medio ambiente que se le prodiga. De particular interés son las conductas aberrante, estereotipada, de vicio, de dolor y de enfermedad, pues reflejan desajustes extremos que deben ser corregidos inmediatamente.

BIBLIOGRAFIA.

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Fuente: VET-UY

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